Hoy es 23 de febrero de 1981, tengo 25 añosy éste día pasará a la Historia reciente de España por el fallido golpe de estado, pero en la vida de nuestra familia tuvo otros motivos para hacerlo inolvidable. A media mañana llamaron del banco donde trabajaba mi hermana mayor avisando de que Ana Mª había sido llevada urgentemente al hospital, a causa de una hemorragia muy alarmante -dado su embarazo-. Desde el hospital llamaron pidiendo sangre de su mismo grupo y allí que me fui.
Llegué a urgencias en dos carreras y me hicieron entrar en una habitación pequeña con dos camillas. En una de ellas estaba mi hermana, mimetizada con la blancura de las paredes y la sábana que la cubría. Me tumbaron en la otra y tras agujerearme (porque mis venas son muy tímidas y están escondidísimas), conectaron ambos brazos. Así fui traspasando gota a gota, sin descanso, medio litro de mi sangre hasta sus venas y devolverle 'la color' y la vida que se escapaba.
Mi organismo ni se enteró de que tenía ½ litro de sangre menos pero, para reponer fuerzas, me dijeron que fuese a cafetería a comer un bocadillo. Con la preocupación no podía tragar nada de nada, así que me pedí una cerveza. No fue una buena decisión, porque sentí como si el mundo me hubiese escupido y lanzado a la órbita lunar convirtiéndome en un nuevo satélite.
Mi hermana está bien, muchos años después, el bebé no lo logró.
Este año ABBa grabó su último disco y de él he sacado ésta canción que -aún hoy- me gusta
Tengo 28 años, eso quiere decir que estamos en 1984 y, ya sabes por otras entradas, mi cuerpo ya lleva unas cuantas operaciones de huesos y senos. Hoy he tenido que venir a Málaga -capital- y como aún no conduzco lo he hecho en autobús. Termino mis asuntos con esta tarde de invierno bien entrada y parece más medianoche. Me duelen hasta las pestaña y me voy a comprar el billete de regreso para llegar cuanto antes a casa... hay un pequeño tramo completamente solitario y una ventana iluminada rompe la negrura, aun así no se ve mucho... de pronto casi tropiezo con un chaval larguirucho y escuálido:
- él: (inclinándose hasta mi cara que soy muy bajita y con la mano en el bolsillo de la rebeca y estirada hacia mi) dameldineroquellevesencimasinoquieresqueteraje...
- yo: ¿qué dices?... ¿no puedes hablar más alto y más despacio para que te entienda?
- él: quemedestodoeldinero sinoquieresqueteraje (y esta vez me enseña la navaja que saca del bolsillo temblando).
- yo: ah, que me estás robando ¿no?... po's vale, yo te doy el dinero y tu me das la navaja. (El chaval alucina, claro)
- él: ¿qué quiere mi navaja y para qué... eh eh eh?
- yo: para robarte yo a ti y no quedarme tirada en Málaga sin dinero, sin conocer a nadie y con todo lo que me duele la reciente operada del pecho...
- él: (con la cara desencajada y ya sin temblar) bueenoooo, pos no ve que me v'acer llorar y tó... quédate con tu dinero y no se lo cuentes a nadie.
- yo: toma, que yo con 250 pesetas tengo más que suficiente para llegar a mi casa... ¡pero tira esa navaja hombre ¿no ves que si te ve la poli t'empapelan?.
Y le di el resto del dinero, claro. Quiero pensar que no volvió a robar a nadie más; que pudo desintoxicarse y vive feliz con una familia, como yo con la mía y libre de médicos.
Todavía -27 años después- me pregunto cómo pude ser tan temeraria, con el pánico que me da la oscuridad. ¿Tan desesperada estaba con mis problemas de salud que no calculé que podía perder la vida en un atraco?... ¡qué cosas!.
Este año Prince, antes de quedarse sin nombre y convertirse en 'el símbolo' y después en 'el artista' editó una mis canciones favoritas para todos los tiempos: "Purple rain". Aquí está la versión larga ¡disfrútala!
Estamos en 1971, tengo 15 años y me voy a Francia con tato (mi padre) a ver a tío Jesús (su hermano) que no puede viajar a España por republicano y porque padece del corazón -como te conté en el Punto anaranjado- pero resulta que ya tengo edad para viajar con mi propio pasaporte y, sintiéndome una persona adulta, nos vamos a Málaga a hacerlo. Pero hay un grave problema...
- policía: ¿trae las 4 fotografías?... ¿el permiso paternal firmado?... ¿el certificado de penales?... ¿la Sección femenina?...
- tato: yo soy el padre... ¿certificado de penales con 15 años?... ¿y de qué sección femenina habla?
- policía: si no tiene hecho el "Servicio Social", debe firmar una declaración jurada que recoge la obligación de cumplir con la ley, nada más regresar al territorio nacional. -Yo firmo sin comprender nada de nada.- Esperen ahí fuera mientras consulto lo del certificado de penales.
Mientras esperamos, se acerca a mi padre un hombre de porte militar -pero vestido de paisano- y se saludan con un abrazo y a mi me da dos besos... ya sé quién es... pero no debo decirlo en voz alta.
- amigo: ¿qué hacéis aquí... no era solo hacer un pasaporte?
- tato: sí, pero ha tenido que firmar una declaración jurada por 'nosequé' de la sección femenina y nos han pedido un certificado de penales ¡de mi niña!
- amigo: esperad aquí...
A los diez minutos vuelve con mi pasaporte debidamente cumplimentado y me dice -entre sonrisas- que tendré que hacer los cursos pertinentes y obligados del Servicio Social antes de que caduque el pasaporte, que será ¡dentro de diez años!
Como ya sabes, todas esas "obligaciones" desaparecieron cuatro años después, con la muerte del dictador, motivo por el cual no hice los "jurados" servicios sociales de la sección femenina. Quedé libre de tal juramento, sí, pero -consciente de haber cometido perjurio- jamás he vuelto a utilizar absolutamente para nada la palabra "juro".
Que quieres saber quién es el amigo de mi padre ¿no?... vale, el amigo de tato es policía secreta y cuando venía a casa nos gustaba jugar con él a polis y comunistas y le pedíamos que nos enseñara la insignia identificativa que llevaba en la solapa de la chaqueta... como en las películas policíacas. Bendita inocencia.
2011 - 55 años (hoy mismo). Bea se ha empeñado en conocerme algo más -y digo yo que si no tiene bastante con estos puntos locos- así que me ha mandado un test. Ya lo he visto en varios sitios, parece que está de moda... y ¿por qué no? Aquí vamos:
- ¿Cuántas preguntas puedes contestar inteligentemente?
- Una cada vez.
- ¿Una certeza?
- Que nadie se queda de semilla
- ¿Un color?
- Cualquiera menos amarillo y gama de malvas
- ¿Un deseo?
- No ser una carga en mi vejez (si llego)
- ¿Una virtud?
- La fidelidad
- ¿Una frase?
- "Ni doblegarse, ni partirse morir de pie", de Fco. Gª Salve
- ¿Un sueño?
- No los recuerdo
- ¿Un defecto?
- La pereza
- ¿Qué significado tiene para ti una hoja en blanco?
- Una hoja en blanco, sin más
- ¿Escribes por necesidad o por afición?
- Yo no escribo, aprovecho el papel usado
- ¿Pones música en tu blog?
- Siiiii
- ¿Eres una persona sentimental?
- Demasiado... lloro hasta con los dibujos animados
- Si tuvieras que tener un solo sentimiento ¿cuál sería?
- Alegría
- ¿Una pregunta?
- ¡Por qué!
- Si desearas algo ¿qué pedirías?
- Ya respondí a eso en la 4ª pregunta
- Cuando escribes ¿qué sientes?
- Depende lo que escriba
- Si no fueras creyente ¿en qué creerías?
- Esto tiene trampa o está mal planteada, porque si no fuera creyente no creería en nada
- ¿Qué esperas de la vida?
- Nada, a los demás que me dejen vivirla
- Tienes un blog ¿Por qué?
- Tengo más de uno ¿pasa?
- ¿Crees que eres una persona que reconoce su valía?
- Yo sí conozco mi valía... tengo serias dudas sobre los demás
- ¿Qué esperas del amor?
- Lo espero todo... otra cosa es que me lo de
- ¿Qué le pedirías a la vida?
- ¿otra vez?... n - a - d - a.
.Uffff... ya, listo... ¡¡¡Beaaaa, esta me la pagas!!! :)
Este año Ricky Martin ha sacado un nuevo disco... aquí te dejo una de las canciones incluidas en él.
1956 acabo de nacer, soy la 4ª en el orden de nacimiento y la 2ª niña. Mi nombre ya está decidido y contrario a lo que se pueda pensar, no me llamo como ninguna de mis abuelas -mi hermana mayor los acumula en su nombre compuesto- tampoco como alguna tía o prima... no. Mi nombre tiene una historia muy emotiva. A saber:
Mi abuelo materno es militar, marino, y tiene destino en Tarifa (Cádiz) en el mismo tiempo que mi abuela está embarazada de mi madre. Ya tienen dos hijos varones así que si nace niña deciden que se llamará Mª de la Luz, porque es la patrona de Tarifa y les gusta el nombre. Pero... ya dice el refrán: 'el hombre propone y Dios dispone'... a pocos meses del nacimiento de mamá, el barco donde prestaba sus servicios mi abuelo, se hundió y pudo ser una auténtica catástrofe. Abuelo le dijo a 'su' patrona -la Virgen del Carmen- que si se salvaba, la criatura que naciese si era niño se llamaría Carmelo y si era niña Mª del Carmen... ¡et voilà! mamá nació en 1921 y aquí me tienes, 35 años después, cumpliendo el deseo de mis abuelos, llamándome como la patrona de Tarifa.
Mis padrinos de bautismo van a ser mi hermana: Ana Mª de los Ángeles y mi abuelo: Don Francisco Hidalgo Zumel. En la celebración va a cantar Juan Pantoja Cortés (padre de una tonadillera que nacería poco tiempo después, llamada Isabel) y otros grandes cantaores de Málaga. Mi vida empezaba por 'malagueñas', 'cantiñas' y 'alegrías de Cai'... ¿se puede pedir más?... bueno sí, podía saber cantar flamenco o bailarlo pero no se me pegó nada...
Este año de 1956 se celebró por primera vez el Festival de Eurovisión, lo ganó Suiza con la canción "Refrain", cantada por Lys Assia.
23 de febrero de 1981 tengo 25 años y estoy en la tienda oyendo la radio... en plenas votaciones se escucha un tableteo y a lo lejos un ¡quieto todo el mundo! que silencia por un segundo la voz del locutor de la cadena ser, que está radiando la sesión de investidura de Calvo Sotelo... el sonido que llega a mis oídos es espeluznante... la voz entrecortada y susurrante del locutor -lejos de tranquilizarme- me dispara la adrenalina y siento el corazón a 500, golpeando mis oídos. Inmediatamente doy más volumen, me levanto y llamo a mi madre por teléfono
- yo: ¡¡mami, que están dando un golpe de estado!!... ¿lo estás viendo?... ¿y tato? ¿y la niña?... yo me voy a casa ¿necesitas que compre algo?...
Me llama mi jefe y dice que cierre la tienda y me marche ¡¡inmediatamente!! (no, si te parece... pienso yo).
Pero antes de irme llamo a Cáritas y le digo a Matilde lo que está pasando, le recomiendo cerrar la puerta y avisar a toda la gente que pueda.
Yo aviso a los comercios de los lados y a la gente que voy encontrando por la calle se lo voy diciendo. Voy andando a casa y la normalidad es total y absoluta... unos pocos salen de los bares y cafeterías hablando del tema y acelerando el paso. El coche de los municipales sigue su ronda a velocidad de caracol, como siempre.
Pasamos las horas pegados a la radio en espera de el rey se pronunciara. Había división de opiniones... ganó mi madre: el rey dio su mensaje y nos tranquilizó a todos. Mi padre -comunista- en ese momento le admiró y agradeció su lealtad al pueblo que quería ser libre.
Yo tardé en dormirme esa noche. Una pesadilla me despertaba cada pocos minutos... uno de los médicos me había dicho que debía estar preparada porque 'posiblemente' no pasaría de los 25 años. ¿Será posible que el cab... vaya a tener razón después de todo y en lugar del cáncer me mate un golpe de estado?.
Afortunadamente nada de eso ha ocurrido. Aquí sigo y recordando hoy 23 de febrero de 2011, el 30 aniversario del "esperpento" que se montaron unos cuantos nostálgicos sinvergüenzas, de gatillo fácil. Y no por ellos, ¡bien lo sabe Dios!, sino por la madurez del pueblo español y la templanza de Juan Carlos I, rey de España, en esas horas que demostraron al mundo que España ya había tenido bastante dictadura.
Este año, Joan Manuel Serrat edita un disco llamado "En tránsito" que incluye una preciosa canción que parece escrita para la ocasión: Hoy puede ser un gran día. Te dejo la letra para que la sigas mientras suena ¿vale?
Hoy puede ser un gran díaJoan Manuel Serrat
aprovecharlo o que pase de largo,
depende en parte de ti.
Dale el día libre a la experiencia
para comenzar,
y recíbelo como si fuera
fiesta de guardar.
No consientas que se esfume,
asómate y consume
la vida a granel.
Hoy puede ser un gran día,
duro con él.
Hoy puede ser un gran día
donde todo está por descubrir,
si lo empleas como el último
que te toca vivir.
Saca de paseo a tus instintos
y ventílalos al sol
y no dosifiques los placeres;
si puedes, derróchalos.
Si la rutina te aplasta,
dile que ya basta
de mediocridad.
Hoy puede ser un gran día
date una oportunidad.
Hoy puede ser un gran día
imposible de recuperar,
un ejemplar único,
no lo dejes escapar.
Que todo cuanto te rodea
lo han puesto para ti.
No lo mires desde la ventana
y siéntate al festín.
Pelea por lo que quieres
y no desesperes
si algo no anda bien.
Hoy puede ser un gran día
y mañana también.
Hoy puede ser un gran día
duro, duro,
duro con él.
1970, tengo 14 años y un profesor llamado Don Cripriano, que nos enseña Geografía. Es un señor serio pero no triste, bien educado pero no repipi. Siempre viste traje de chaqueta gris oscuro. Le crujen los zapatos al caminar y usa bastón. Don Cipriano es ciego.
Don Cripriano, daba clases tres veces en semana y una de ellas tocaba preguntar la lección o lecciones previamente explicadas y comentadas. Al principio del curso respondíamos a sus preguntas desde nuestro sitio, sin salir a la pizarra, pero algo debió olerle mal y de buenas a primeras pasó a llamarnos a su lado -delante de la pizarra- y casi pegadas a la primera fila de pupitres, para responder a sus preguntas. Poco a poco nos fuimos 'confiando' hasta que un día:
- Don C.- Señorita Foucher, al estrado y háblenos de España y su demografía.
La Foucher, sale de su sitio con el libro en la mano y tropezando con todo. Pone el libro sobre mi mesa. Se lo abro por la página indicada, mientras ella va diciendo lo que se le va ocurriendo sobre España, hasta que ya, mira al libro y va leyendo directamente de él. Le voy señalando con la regla para que no se vaya de renglón y le hago señales de que lea despacio, para que no se note que lo está haciendo... de pronto se calla y empieza a titubear.
- Don C.- Vamos señorita Foucher, lo está haciendo muy bien, siga...
- Foucher.- Sí, Don Cipriano... pero es que en el libro pone una cifra y la palabra "hab" detrás. que no sé lo que significa.
(toda la clase lanzó una exclamación de sorpresa y una carcajada contenida).
- Don C.- Cierre el libro señorita y vuelva a su sitio... Señorita Hidalgo, vaya a buscar a Sor MariaLuisa, por favor.
Toda la clase quedó en silencio mientras yo ( que casi siempre me han llamado los profesores por el 2º apellido) salí a buscar a la tutora. Al regresar, el bueno -y galante- de Don Dipriano se pone de pie y dice lacónicamente:
- Don C.- Hermana, tenga la amabilidad de poner un suspenso a toda la clase y reserve plazas para septiembre.
Salieron juntos y nosotras por poco nos comemos a Foucher, que como boba nos miraba sin enterarse de lo que había pasado.
Las notas bajaron considerablemente a toda la clase.
A nuestro profesor le concedieron una plaza en un instituto de Málaga, más interesante para él, y dejó el colegio. Pero antes le hicimos llegar a su casa un regalo de toda la clase y una carta firmada por todas pidiendo perdón por nuestra travesura.
En septiembre, aprobamos muy pocas...
1973, tengo 17 años y soy poco amiga de bromas. O para ser más exactos, no me gustan nada y gastarlas tampoco; eso no quita que participe en alguna cuando la ocasión lo requiere (y así evitar ser llamada sosa o algo peor). Tenemos un amigo muy "gracioso" al que le gusta fastidiar continuamente con sus gracias. Hoy es uno de esos días... vamos, que el niño ha venido con ganas de guasa; estamos en la cafetería del faro, en el paseo marítimo, hace un día espléndido pero con mucha humedad y decidimos entrar en lugar de sentarnos en la terraza. Como es habitual las chicas nos sentamos todas juntas y los chicos en otro grupo de mesas, pero casi sin darnos la espalda, no me preguntes cómo lo hacíamos porque era auténtico alarde de diseño. El caso es que el 'guasitas' empezó a lanzar bolitas de papel -de su zona a la nuestra- a ver dónde la colaba o por donde más bien, con el consabido mosqueo nuestro y llamada de atención del camarero.
- yo: espero que tengas la suficiente puntería para que no caiga en mi café, que te bautizo con él, aviso.
Los chicos, evidentemente empezaron a reír y jalear. Yo a lo mío y nosotras en general. De pronto una bolita pasa rozando la taza junto a la mía. Yo a lo mío sin mirar a nadie... sigue la conversación y el 'simpático' con sus bolitas hasta que ¡dentro! El aire se cuaja; las miradas van de mi taza al 'guasitas' que empieza a reír a carcajadas y ponerse rojo como la grana... los demás -sin sonreír- ni le miran, pendientes de mis movimientos que se hacen lentos... cada vez más lentos. Me levanto de la silla. Tomo mi taza entre las manos y, como andando sin gravedad, me voy acercando al 'lanzador de bolitas'. Sin mirarle ni mediar palabra volteo la taza de café en su entrepierna y girándome le pido otro al camarero. Yo le avisé ¿no?
El susodicho no ha vuelto a dirigirme la palabra. La cafetería ya desapareció y mis ganas de bromas siguen 'intactas'.
Este año, Mocedades quedó en 2º lugar del festival de Eurovisión con la maravillosa "Eres tú". Ganó Anne-Marie David que con su carita de niña buena y potente voz nos privó de la victoria con: "Tu Te Reconnaitras". En las votaciones entre mis padres y hermanos habíamos invertido el orden...
Tengo 22 años, estamos en 1978; mayo florido y yo estoy ingresada en el hospital para operar mi rodilla derecha -siguiendo la estela de la izquierda. Como ya sé de qué va el tema he pedido que me pongan la anestesia epidural y así poder ver la operación.
No hay problema -me dicen.
Son las 12 de la noche y ya han pasado las enfermeras por la habitación. Una de ellas me despierta y dice:
- enfermera: Mariluz, tienes que tomar un tranquilizante para que duermas bien y estés tranquila para mañana ir a quirófano.
- yo: ¡¡pero alma de cántaro, ¿no ha visto que estaba profundamente dormida y relajadísima?!!
A las 2 de la madrugada estoy taquicárdica con las pesadillas que estaba teniendo; me levanto y voy al cubículo de las enfermeras...
- yo: oiga que su compañera me ha puesto un calmante y desde las 12 no paro de dar vueltas en la cama soñando que me van a amputar la pierna -con lo tranquila que yo estaba durmiendo. Me quedo aquí fumando un cigarrillo hasta que me calme y me entre el sueño.
Y ahí me quedé hasta la siguiente ronda, fumando y charlando con las enfermeras; poco más y no me encuentra el camillero para llevarme a quirófano.
La operación la vi y me sorprendió lo blanca que es la rótula. Y lo gastada que estaba... ufff
Este año 1978 vuelven a unirse Emerson, Lake & Palmer -uno de mis grupos favoritos- y hacen una versión de la preciosa canción "Canario" del Maestro Joaquín Rodrigo
Verano de 1964, tengo 8 años y me han mandado de vacaciones a Algeciras. Por si no lo sabes soy de Marbella y allí vivo, pero me mandan cada verano a la casa de unos primos de mi padre, para pasar unas cuantas semanas... soy la atracción de todos los vecinos de la empinada calle, porque hay muy poca chiquillería, así que me dejo querer y me convierto en 'niña de compañía' de algunos de ellos; ¡ah! ¿que no sabes qué es eso?, te explico:
la casa que está justo a la izquierda -bajando la cuesta- tiene un inquilino muy particular, es ciego y cuando lo oigo llegar a varios metros de distancia -porque le suenan los zapatos y su bastón apenas rozando el suelo- salgo corriendo y le tomo de la mano para ayudarle a bajar los espaciados escalones de la calle, que por cierto se conoce millones de veces mejor que yo...
- él: (haciendo presión en mi mano) cuidado que aquí hay una piedra que se mueve... cuida que esa piedra resbala más que ninguna... no pises ese charco.
- yo: ¿y cómo sabe usted eso si no ve?
- él: ah, eso te lo enseñaré el verano que viene, cuando vuelvas... (siempre igual).
Cuando llegamos a su puerta pliega su bastón y lo pone entre su mano y la mía mientras, con la otra saca del bolsillo una chingua grande, envuelta en papel blanco-rosado, que desprende el aroma de la fresa tan característico en los chicles británicos (porque eso es lo que significa chingua: chicle, deformación de "Chewing gum ") y la pone en mi mano recordándome que es para después de comer.
La casa que está justo frente a la de mi amigo ciego, también tiene unos inquilinos peculiares; empezando por la "matriarca" de la saga, que siempre está sentada en una mecedora y a la que nunca he visto sonreír; su hijo tiene un bar (de los elegantes) y vende cigarrillos liados a mano... bueno, con ayuda de una maquinita a manivela ¡fantástica! y la "señora" me deja usarla -bajo su supervisión- a cambio de estar a su lado ¡callada! y escuchando sus historias... no sabe que a mi no me gusta hablar y me encantan las historias (¿o acaso lo intuye?), pero tenemos un acuerdo tácito: en cuanto suena la puerta de la calle ella guarda silencio y yo lo dejo todo, permaneciendo las dos como estatuas de sal.
-nuera: ¡madre, no puede tener a esta pobre niña ahí sentada sin dejarla jugar con los de su edad o refrescándose en el patio con los demás! ¡vamos a la cocina a por una limonada!.
- yo: no, no, no si yo ya me iba ¿verdad señora?... (mientras me pongo roja como la grana y me dirijo a la puerta... tras de mi se oye un rosario de murmullos que no acertamos a oír con claridad. Me vuelvo corriendo, le rozo un beso en la frente a la "señora" y salgo pitando de allí).
Como casi todos los días.
La hora de la siesta es sagrada en una tierra, cuyas temperaturas en julio y agosto no tienen que envidiar nada de los veranos de Sevilla o Córdoba. Todas las casas están cerradas a cal y canto, para que no se cuele ni un ápice del fuego que agosta hasta las ideas. No hay un alma en la calle... ¡salvo yo! No soy de siesta y ya se han dado cuenta de que obligándome a acostarme no hago más que molestarles, así que tengo vía libre al patio o la calle ¡¡pero sin hacer ruidos!! Para refrescar algo la entrada de la casa, baldean y se forman charquitos entre el empedrado de la calle. Y allí encuentro mi mejor entretenimiento: armada de unas pinzas de depilar y un tubo de pastillas okal, espero pacientemente a que las avispas se posen en esos oasis... ¡ahá! con el tubo atrapo una, con cuidado pongo el tapón y agito un poco pa'atontarla y lo vuelvo a abrir, efectivamente está grogui y aprovecho para quitarle las alas y la dejo en el charquito... ¡a por otra!... y cuando se empiezan a abrir las persianas y los demás niños salen, yo recojo todo y les muestro mi tesoro: un tubo de pastillas llenito de avispas des-aladas y listas para quitarles el aguijón. Pero eso es otra odisea.
Cuatro casas más abajo, en la acera de enfrente, ya están preparadas las dos hermanas -de mediana edad- para ir a la playa y yo -como soy niña de compañía- me voy con ellas todas las tardes, unas veces a la de Getares otras a la del Rinconcillo, o al río Palmones... ya no les enseño mi tesoro de avispas. La primera vez dieron tal grito que casi salen a la calle todos los vecinos a ver quien se había muerto. Había unos días cada mes que no iban a la playa porque recibían "cierta visita impertinente", entonces me iba con mi prima Juanita o tío Juan... esos días eran divertidos porque íbamos a la ballenera a pescar cangrejos...
En Marbella tenemos tv, aquí no hay -solo en la casa de enfrente- por eso todas las noches hay tertulia en las puertas de las casas, a modo de 'borrador' de un "sálvame delujo" tan de hoy, con todos sus ingredientes.
* a los algecireños se les llama también "especiales"
"The animals" versionaron en 1964 "The house of the Rising Sun", añadiendo uno de los arpegios más hermosos y que más veces se ha tocado en la historia de la música folk-rock
1972 tengo 16 años. En verano se inaugura la Cadereta, primera parte del gran Órgano del Sol Mayor de Marbella sito en la Parroquia Ntra. Sra. de la Encarnación que, promovido por el fotógrafo y organista Michael Reckling, se empezó a construir en 1971.
Por estas fechas, formo parte de un centro juvenil parroquial y llevamos a cabo varias y diferentes actividades culturales, incluso un grupo folk. Es por ese motivo, que Michael nos propone preparar Noche de Paz para Navidad y así dar a conocer 'al gran público' el bellísimo sonido que -sus dedos maestros- hacen brotar del órgano que se está construyendo. Dicho así parece todo normal, ¿dónde está -pues- el punto loco?... realmente, Michael nos preparó para "Stille Nacht", sí, en alemán ¡y sin conocer una palabra del idioma!
Ha sido -con mucho- la canción más difícil que he cantado y una de las experiencias más bonitas de mi vida.
Este año Michael Jackson, miembro del grupo The Jackson five, canta una bellísima canción que aún me hace temblar.
1972. Tengo 16 años. Me han convencido para unirme a un grupo de espeleología... no es que me apasione -dado el pánico que me da la oscuridad- pero ¡con casco iluminado ¿por qué no?!... en casa ni pío ¿eh?
Ya he hecho algunas incursiones en cuevas de los alrededores y le voy cogiendo gusto al tema. Llevo mal el tener que entrar reptando, por la opresión que noto en el pecho, pero también me voy adaptando; además no en todas hay que hacerlo. Hoy volvemos a la de Nagüeles -la más cercana-, para seguir practicando y aprendiendo. Tiene tres posibles recorridos una vez que estás dentro, hoy lo haremos por la que tiene una leve inclinación, y nos obligará a recorrer bastantes metros de rodillas; pero casi 100 m después estamos en una colada que tiene más o menos 10 metros y podremos practicar bajadas y subidas con arnés.
- monitor: iremos atados por la cintura, que nadie se desvíe que nos arrastrará a los demás.
Nos arrastraron ¡vaya que sí!... y ahí nos vimos volando -en cordada- hasta caer en un gran charco compuesto por agua de filtración, orines y excrementos de murciélagos y sabe Dios qué otros bichos más. Nadie se rompió nada. Pero la estampida de 'vampiros' -que organizamos con nuestros gritos- fue terrorífica. Salimos lo más aprisa que pudimos, para no sufrir trastornos respiratorios por la 'caca' de murciélago, temblando y sucios.
No puedo precisar cuánto tiempo tuve mi pituitaria impregnada del asqueroso olor. Pero ese día murieron mis ansias de explorar las entrañas de la Tierra; se acrecentó mi pánico a la oscuridad y me quedó de fobia no soportar tener los pies separados del suelo o sin estar apoyados sobre 'cualquier cosa' que me sostenga.
Sí que he vuelto a entrar en cuevas, pero las que están abiertas al público y con recorrido turístico, como Aracena, Nerja, Altamira, Urdax, Zugarramurdi...
Tengo 12 años, estamos en 1968 y es 31 de enero, festividad de S. Juan Bosco -el patrón de la familia salesiana- y como es tradición en éste día, nos reunimos unas cuantas alumnas, de diferentes cursos y edades, en la plaza del colegio y ante la puerta principal. Preparamos el gran asalto para colarnos en el dormitorio de las monjas y despertarlas. Ellas saben que lo vamos a hacer, pero ignoran "cómo y cuándo". Antes de irnos -la tarde anterior- dejamos una de las ventanas mal encajadas, así que ya tenemos el cómo. Son las 7 a.m., ya estamos en el cuándo.
Mido un metro y cincuenta y hago poco bulto, así que «puedes colarte por el hueco que hay entre el lateral de la reja y la pared» me dicen las mayores... dicho y hecho; a los pocos minutos estamos todas dentro y -sin hacer ruido- recorriendo la distancia hasta el dormitorio. Debemos pasar por clausura hasta la parte trasera de la capilla, donde están las dos escaleras que suben al dormitorio. Nos vamos aguantando las risas y mientras unas se dirigen hacia allí, otras me susurran: «síguenos sin hacer ruido.
No me preguntes cómo lo he hecho, pero de pronto me veo en lo más alto del campanario tirando de la cuerda y haciendo sonar la campana, como una posesa que quiere ahuyentar a los demonios, ¡y despegando los pies del suelo a cada golpe de campana!.
Evidentemente se despiertan todas las monjas y encuentran a las alumnas en el dormitorio; se despiertan los vecinos de los alrededores del colegio y salen a la calle a ver si hay fuego; vienen los municipales a ver si han entrado ladrones... y mientras todo eso, nosotras nos vamos a la cocina a ayudar a la cocinera a hacernos el chocolate, porque falta menos de media hora para que lleguen las demás con varias ruedas de churros.
No, nadie ha dicho quién ha hecho sonar la campana y sí, prometimos no hacerla sonar nunca más. No, nadie ha sido castigada ¡¡hasta ahí podíamos llegar el día del patrón!! y sí vamos a seguir la tradición unos cuantos años más. Pero esa es otra historia.
-----------------
Ésta canción de Lluis Llach sigue siendo un 'latigazo' a mi conciencia... en aquellos años tenía una motivación política clara y definida -vigente hoy en día-, pero si nos miramos detenidamente, fuera de totalitarismos, nos encontramos conque -42 años después- seguimos atados a una estaca que nos tiene atrofiados y sin ilusión por romperla y liberarnos. Te pongo la traducción al castellano (aunque se comprende muy bien en catalán).
(L'ESTACA)
El viejo Siset me hablaba
al amanecer, en el portal,
mientras esperábamos la salida del sol
y veíamos pasar los carros.
Siset: ¿No ves la estaca
a la que estamos todos atados?
Si no conseguimos liberarnos de ella
nunca podremos andar.
Si tiramos fuerte, la haremos caer.
Ya no puede durar mucho tiempo.
Seguro que cae, cae, cae,
pues debe estar ya bien podrida.
Si yo tiro fuerte por aquí
y tú tiras fuerte por allí,
seguro que cae, cae, cae,
y podremos liberarnos.
¡Pero, ha pasado tanto tiempo así !
Las manos se me están desollando,
y en cuanto abandono un instante,
se hace más gruesa y más grande.
Ya sé que está podrida,
pero es que, Siset , pesa tanto,
que a veces me abandonan las fuerzas.
Repíteme tu canción.
Si tiramos fuerte...
El viejo Siset ya no dice nada;
se lo llevó un mal viento.
- él sabe hacia donde -,
mientras yo continúo bajo el portal.
Y cuando pasan los nuevos muchachos,
alzo la voz para cantar
el último canto que él me enseñó.
Si tiramos fuerte...
1985, en Madrid con 29 años. Despierto en una habitación blanca y brillante, totalmente desconcertada, la luz me deslumbra y no distingo las caras de quienes me rodean... una voz me pregunta cómo me llamo y si sé dónde estoy. Yo digo que tengo frío y hambre y que apaguen esa luz ¡por Dios! que me están estallando las córneas. Intento moverme y ¡tate! estoy atada a una camilla.
- voz: hola Mariluz ¿sabes quién soy yo? -me pregunta un anciano sonriente y con cara de buena persona liberándome las manos. Mi cara debe ser un poema en jeroglífico porque inmediatamente me da un beso en la frente y me aclara:
- anciano: yo soy el doctor Botella Llusiá y acabamos de extirparte un tumor que nos estaba empezando a preocupar más de lo debido ¿recuerdas?
Automáticamente me viene todo a la memoria y, aunque la anestesia quiere privarme del momento de gloria, le respondo:
- yo: ¿de dice a mi hebbana que traiga la'burguesa, poffavó?
Y casi 12 horas después estoy junto a mi hermana Ana Mª, sentada en la cama de una habitación pequeña de hospital, comiéndome la hamburguesa más grande que preparan en 'yankidonal', con una 'colaloca' de medio litro y un paquetón de papas fritas embadurnadas de tomate y mayonesa.
En la mesita -en un tarro de plástico- hay una 'cosa' del tamaño de un huevo flotando en un líquido. Han tenido "el detalle" de enseñármelo antes de mandarlo a 'filetear' para su estudio.
Como está próxima la Navidad y todo ha salido tan bien, el profesor Botella me hace prometer que -si me da 'vacaciones'- me portaré bien; ¡¡claro que si, le digo yo!! y nos marchamos hasta después de Reyes.
Sí, todo salió perfecto. Sin ramificaciones. Y aquí sigo... aunque con algunos sustos más, pocos años después; pero esa es otra historia.
Tengo 27 años, así que estamos en 1983. Es verano, mi grupo ya ha crecido en edad y número y han vuelto a casa por vacaciones los que estudian fuera. Son una gente realmente comprometida y encantadora, yo me siento entre ellos como una más, les envuelvo en mis locuras y ellos a mí en las suyas.
Este año se funda en Marbella la Asociación Benéfica Horizonte, para la prevención y lucha contra la drogadicción. Y a nosotras nos piden que escribamos una canción que sirva de reclamo a jóvenes y mayores. Sin pensarlo dos veces, guitarra en mano nos vamos a la playa y allí nació: "Hay una salida", que es el lema de Horizonte
Como es lógico, nos invitaron a la primera cena benéfica que se celebró -para recaudar fondos- en un restaurante muy chic; donde se daría a conocer la canción. Así que allí nos plantamos formalitos y arregladitos -y con más miedo que vergüenza, dicho sea de paso-; nos pusieron a todos juntos en una mesa circular, un poco esquinados pero donde veíamos a todo el mundo: príncipes y princesas, condes y condesas, marqueses y marquesas, actores y actrices, empresarios y señoras, empresarias y acompañantes... en fin, "la creme de la creme" asidua a la noche marbellí del glamour y la farándula.
De primer plato nos pusieron vichisoise fría (vichisuàs=crema de puerros), que debe ser una exquisitez pero a nosotros nos supo a rayos, así que entre bromas y veras, fuimos echándonos cucharaditas uno en el plato del otro y tarareando la musiquilla de "el alacrán" y con la letra cambiada: "la bichisuà, la bichisuà, la bichisuà te va'picá"... ¿te imaginas la escena?... pues todo el mundo acabó haciendo la conga por todo el restaurante al sonsonete de "la bichisuà, la bichisuà, la bichisuà te va'picá"...
No, en esas fechas no había youtube, tampoco nos habían invadido los ladrones 'malayos', 'ballenas blancas' y demás fauna de presidio... en esas fechas se creó un movimiento que aún perdura, que ha ayudado a miles de personas, mediante Proyecto Hombre, a salir de la droga y a prevenir la caída en ese submundo. Porque si se quiere HAY UNA SALIDA
Este año Cindy Lauper -una de mis cantantes- saca al mercado la canción: Girls Just Want To Have Fun, que llegó a convertirse en todo un himno feminista en aquellos años. Hoy, incluso, me gusta más que antes; será la edad, digo yo.
Tengo 14 años y estamos en 1970, preparando la fiesta de fin de curso; ya te he dicho que estudio en un colegio de monjas y en tiempos del dictador, así que -aunque mis monjas son de lo más guay que te puedas imaginar- no esperes grandes alardes ni despilfarros. Pero nos dan carta blanca para que un grupito prepare todo el tinglado. Yo formo parte, somos 7 y cúrsiles como nosotras solas -nuestras modelos a imitar son 'las mayores'- nos hacemos llamar "the seven girls".
Ya tenemos el guion y lo entregamos. Cada curso sabe qué tienen que hacer y cómo. Pedimos permiso para hacer un 'numerito musical' las seven y pasamos 'la censura'... (claro que no dijimos la canción que íbamos a bailar jeje) factor sorpresa.
Efectivamente, la sorpresa fue mayúscula... cuando se abre el telón aparecemos "the seven girls" vestidas y maquilladas a lo flower power. Al desconcierto inicial de las monjas y las bocas abiertas de las pequeñas se sumó el silencio que se instaló en el escenario... la música no empieza... todas miramos el picú (tocadiscos) ¡se ha desenchufado! noooo la monja encargada del telón, cuando nos vió de esa guisa boicoteó la actuación (bueno lo intentó) pero una de las compañeras que nos había maquillado se la llevó a un aparte mientras -en un pis pas- enchufamos y empieza la magnífica canción:
"Mony Mony" de "tommy james y the shondells" del año 1968
Bailó hasta el apuntador (y nunca mejor dicho)... hicimos varios 'bises' y la fiesta acabó bajándonos del escenario y sacando a bailar a todas las monjas, a las jóvenes ¿eh? que no somos tan gamberras.
1978, tengo 22 años, dos muletas y grupo de preadolescentes que me siguen a todos sitios.
Es la fiesta de fin de curso y, para el evento, la comunidad religiosa y la Asociación de Padres de Alumnos -todavía 'padres' identificaba a ambos progenitores-, decidió salir a celebrarla en la Hacienda de toros, junto con los alumnos, padres, profesorado, y colaboradores externos -donde me incluyo- para pasar un gran día. Cierto que lo fue.
Tras los bocatas y demás llega la hora de reunirnos en el ruedo... han preparado una serie de juegos muy divertidos y concursos para todas las edades -como es lógico y normal en una fiesta escolar- así que a mí, mis niñas, me tienen preparada la sorpresa de participar en el consurso de beber en porrón, una mezcla asquerosa de vino tinto peleón mezclado con agua, 'a temperatura ambiente' de la Costa del Sol en junio.
Empieza la eliminatoria y uno a uno van cayendo del taburete -bien por derramar más que tragar o bien por no poder con el asqueroso brebaje- los padres 'más duchos en beber'. Así quedamos dos, 'encarnamore' una de mis niñas y yo. El público grita con fervor nuestros nombres. Nos miramos... nos deseamos suerte y vuelta a llenar el porrón de brebaje y a tragar sin derramar ni una gotica... el duelo es 'a muerte', ninguna quiere ceder ¡¡llena ese porrón!! -repetimos-... así seguimos hasta que un golpe de tos frena la batalla. El ruedo se silencia de golpe. Yo no sé qué pasa, porque bebo con la cara hacia el sol y los ojos cerrados para no cegarme. De pronto siento un tirón en mi brazo, que ha sido levantado hasta tres veces mi estatura... el público ruge de nuevo... ¡¡¡he ganado!!! me llevo a casa tres porrones color caramelo y un sabor en el paladar que ni te cuento.
Tras la entrega de premios suenan los clarines... sí, sí, sí... hay vaquillas, pero tranqui que yo ¿a dónde voy con muletas?... ¡¡afortunadamente!! ;)
Tengo 39 años así que estamos en 1995, y eso quiere decir que llevo dos años con el grupo de Confirmación. Después de algunos años he vuelto a las catequesis y me han asignado un grupo -de adolescentes- realmente encantador. Los chicos, además de guapos, son inteligentes, rara mezcla ¿verdad?... pues no te digo nada de las chicas.
Para cerrar el curso, he decidido que nos vamos de convivencia un fin de semana al campo. Concretamente al Fuerte de Nagüeles. Situado en el mismo pueblo, lo que ayuda a que los padres estén más tranquilos, pero también lo bastante apartado como para no tenerlos rondando por allí a ver qué hacen "sus hijos con sus hijas", y "mis niños" estén lo suficientemente relajados como para comportarse como son ellos en realidad...
Después de repartirnos las camas (chicos habitación chicos - chicas habitación chicas), de recorrer el interior y exterior para conocer dónde está cada sitio, de hacer un par de trabajos de grupo y -sobre todo- después de cenar, nos montamos una pequeña velada nocturna en uno de los torreones del fuerte. La idea es poner en común la experiencia de convivir y -música en vivo incluida- pasar un rato agradable y distendido.
Es casi media noche y tras los momentos serios y de canciones, Téllez tiene la feliz idea de que contemos historias de miedo. La poca luz ayuda a crear el ambiente adecuado. Nos sentamos en un pequeño círculo y casi en susurros vamos desgranando cuentos. No recuerdo si era yo quien estaba en uso del miedo -digo de la palabra- el caso es que, cuando más interesante estaba la cosa, cuando todos estábamos más relajados sin mirar a los lados apareció -de la nada- un perro corriendo a todo correr pasando a escasos centímetros de nosotros... nos pusimos de pie en un salto gritando y abrazados unos a otros, temblando de miedo y al mismo tiempo llorando de la risa...
Ahí acabó la velada, aunque no la noche porque, después de superado el susto, me llegó el alba, intentando que durmieran, descansaran la "sin hueso" y me dejaran recuperar fuerzas para el día siguiente... imposible de lograr ¿verdad? pues casi... saqué mis garras de loba y conseguí que se durmieran ¡¡pero a la hora que tenían que levantarse!!
Juventud, divino tesoro.
Este año Luis Miguel publicó un doble cd, llamado El concierto, que grabó en directo en 1994 y contiene esta canción que es una de las pocas que me gustan de él
Estamos en 1982, tengo 26 años. Estoy con unas fiebres altísimas, así que de tanto tomar líquidos -para no deshidratarme- tengo que levantarme de madrugada para ir al baño. Creo que hay alguien andando por la cocina... sí, seguro... acabo de escuchar algo en la cocina, sí... el leve ruidito que hace el cajón de los cubiertos al cerrarse.
- yo: (a media voz) ¿quién hay ahí? ... (no me responde nadie) .
Todos están durmiendo, pero sigo oyendo 'algo raro', así que me hago la valiente y salgo del cuarto de baño; soy miope y voy sin gafas tanteando la pared; enciendo la luz del pasillo y justo cuando estoy debajo de la lámpara veo una sombra -en la cocina- que se para y se queda mirándome... soy incapaz de moverme... ni de articular palabra. La lengua parece papel de lijar rascando la cueva de piedra pómez en la que se ha convertido mi boca. La sombra se encarama a la ventana y desaparece de mi vista.
- yo: mammm... ¡¡ladrón!... ¡¡¡un ladrón!!!...
Se levantan todos y me encuentran plantada en el pasillo, chorreando sudor y blanca como la pared.
- mamá: dale agua a esta niña y que se meta en la cama, habrá tenido una pesadilla por la fiebre...
- yo: ¿cómo que una pesadilla?... ¡¡había un hombre en la cocina!! (ahora me sale el histerismo) ven... mira... mira tus macetas en el suelo.
Evidentemente vamos todos y... ¡ja... qué te decía yo! se me ocurrió decirle a mamá. Allí estaban sus queridas macetas, hechas pedazos y pisoteadas en la terraza. El tipo había entrado cómodamente por una rendija de 28 cm de la ventana de la cocina -que había quedado abierta- y saltó desde el marco de esa ventana, que está en el 2º piso pero a una altura real de 3 por el desnivel de la calle. Y las huellas de sus dedos sucios en el marco de la ventana. ¡¡¡Y el cuchillo jamonero sobre la encimera!!!
La casa fue un hervidero de policías, vecinos y demás curiosos durante las dos horas siguientes, mientras yo iba recuperando la compostura y recaía en las fiebres (de aquel famoso virus de quirófano ¿recuerdas?).
A los pocos días supimos que el ladrón era un jovenzuelo sordomudo -por eso no me escuchó levantarme- al que yo había dado clases para enseñarle a leer y escribir cuando era más pequeño... la policía piensa que por eso se marchó dejando el cuchillo y sin atacarme... -yo creo más bien que él se asustó más de verme a mí que de verle yo. Este chaval murió unos pocos años después, al caer desde una terraza.
---
Esta locura tiene una moraleja, no se puede ir de "gallito peleón" porque a la primera de cambio te sale el 'ramalazo' de gallina.
Tengo 40 años así que estamos en 1996. No me gustan los parques acuáticos y teniendo playa, como que no la cambio por piscinas y toboganes repletos de niños saltando sobre mi cabeza, madres llamando a gritos a los niños, padres tumbados con la radio en la oreja, un cigarrillo en una mano, la cerveza en la otra y el periódico abierto sobre la tumbona... no, eso no es para mi. Pero hoy han venido a recogerme al puerto -donde trabajo- Silvia, Viqui y Rafa, con la intención de "airearme" y pasar una tarde divertida y diferente.
- ellos: lupi, que nos vamos al parque acuático de Mijas y te vienes con nosotros.
Y yo, que no tenía planes me dejo llevar. Bueno los llevo yo en coche, porque se han presentado en autobús.
Llegamos y no se ve mucha gente, la que hay está en los toboganes... bien, parece que no me voy a agobiar demasiado, jeje. Encontramos un buen sitio y me dispongo a ver cómo se lo pasan "mis tres niños", bebíendome una cervecita.
- yo: ¡Caramba, cuántos policías, ¿qué habrá pasado?!... ¿qué dicen?... ¡¡¡una bomba ¿¿aquíííí??!!!... .
No hay muestras de pánico, ni carreras, ni atasco en las puertas pero, en la salida, los coches de la policía nacional nos dejan bien a las claras que se han tomado muy enserio el aviso. Afortunadamente no ha estallado nada... ¿habrán encontrado algo o ha sido una broma de mal gusto?
Nosotros, por si acaso, nos largamos de allí y terminamos recorriendo el castillo Sohail, de Fuengirola.
¡Claro que no he vuelto a ningún parque acuático, qué te crees! Fue mi primera y última vez... pero mi segundo desalojo por bomba (pero esa, es otra historia).
Este año Shakira publica su disco "Pies descalzos" y ésta canción ¿Dónde estás corazón? me gustó especialmente (aunque prefiero a la Shakira más roquera, más cañera)
